Pedro Matías

OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- A 87 días de que inició el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la cuarta transformación ha sido cuestionada con nombramientos de polémicos personajes en el gabinete presidencial o como ocurrió con la contratación de personas sin el perfil académico adecuado para desempeñar cargos en el gobierno federal.

A los casos de la diseñadora Edith Arrieta Meza, quien estuvo al frente de la Secretaría General de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los organismos Genéticamente Modificados (CIBIOGEM) y del estudiante Davis Elexir Ledesma que estuvo como subdirector en el Consejo Nacional para la Ciencia y la Tecnología (CONACYT), se suma el caso de Carlos Candelaria que fue nombrado director general de delegaciones en la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Y es que la Cancillería que encabeza Marcelo Ebrard Casaubond nombró al ex vendedor de discos pirata y ahora licenciado en Mercadotecnia por la UNITEC, Carlos Candelaria como Director General de Delegaciones.

En una carta enviada a APRO denuncian que “Candelaria se dedicó durante mucho tiempo a la venta de discos y casetes piratas en la capital del país donde conoció al ex delegado de Iztapalapa Jesús Valencia- aquel que sólo se le recuerda en dicha alcaldía porque en diciembre de 2014 se volcó en una camioneta blindada de uno de sus constructores al circular en estado de ebriedad-“.

Ahí, “se hicieron grandes amigos y posteriormente Candelaria se convirtió en su ahijado político, por eso cuando Valencia Guzmán asumió en aquel entonces la delegación Iztapalapa lo hizo director de la policía local”.

Una vez instalado en la Dirección General de Delegaciones, Candelaria contrató a su fiel colaboradora Eva Soralla Portillo Figueroa como Directora General Adjunta con un sueldo de más de 80 mil pesos mensuales.

Lo curioso es que Portillo Figueroa “cursó nada más y nada menos que la licenciatura en Administración del Tiempo Libre en el renombrado Instituto de Estudios Profesionales para la Administración del Tiempo Libre” y ahora da el salto a la cancillería.

Mencionaron que “la historia de Carlos Candelaria y Eva Soralla se remonta al año 2013 cuando de la mano de su mentor Jesús Valencia asumieron sus cargos en la delegación Iztapalapa en la coordinación de Seguridad Pública y en la JUD de prevención del delito respectivamente.

En esas fechas “Eva Soralla les administra el tiempo libre ya que de otra manera no se puede entender que en aquel entonces en esa delegación el índice delictivo haya aumentado y que el ex jefe delegacional se la pasara de fiesta, bebiendo y paseándose en camionetas blindadas”.

Consideran que “Candelaria se ha vuelto a reunir con su jefe político Jesús Valencia para diseñar una estrategia de apoyo a Claudia Sheimbaum en la ruta electoral del 2022, es decir, se avizora una traición más en su corta carrera política”.

Entonces, “la cuarta transformación ha resultado ser una transformación de cuarta en la que las designaciones de los espacios en el gobierno federal obedecen al amiguismo y al compadrazgo”, puntualizaron.

“Nadie duda que el presidente Andrés Manuel López Obrador es un hombre austero, carismático, popular, con un manejo de medios envidiable, sin embargo, comienza a terminarse la luna de miel con una gran parte de la población que ha cuestionado a personajes de su gabinete”.

Para reforzar su dicho citaron los nombramientos de personajes como Manuel Bartlett Díaz- responsable de la caída del sistema en 1988- como director de la Comisión Federal de Electricidad; Germán Martínez Cazares –ex presidente nacional del PAN y figura clave del calderonismo- en la dirección del IMSS; Esteban Moctezuma Barragán –ex directivo de TV Azteca- en la SEP ; Luisa María Alcaide -hija de la ex contralora del GDF Bertha Lujan- en la Secretaría del Trabajo; Román Meyer Falcón -hijo del historiador Lorenzo Meyer; en la SEDATU.

Entonces, “era de esperarse que si el presidente nombró a estos personajes en su gabinete, sus subalternos jugarían la misma estrategia”, finalizaron los empleados de la Cancillería que omitieron dar nombres para evitar represalias.