OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- Ni los cambios en las instituciones encargadas de la seguridad pública estatal ni los discursos festivos del gobernador Alejandro Murat han detenido las ejecuciones en la entidad.

Han sido asesinadas al menos 12 personas, entre ellas, un menor de edad, una mujer y un discapacitado.

Además, dejaron escapar a un presunto líder del crimen organizado en la Cuenca del Papaloapan.

Contrario a la realidad estatal, el gobernador Alejandro Murat Hinojosa declaró que Oaxaca está listo para arrancar las fiestas de la Guelaguetza porque hay paz y estabilidad: 

“Estamos en plenitud. Todo está listo. Vamos a volver a realizar tequio…”.

Lo cierto es que a partir de este lunes 1 de julio se desplegaron en Oaxaca unos 6 mil 750 elementos de la Guardia Nacional (GN) en 15 municipios como parte de la estrategia del gobierno federal para erradicar la inseguridad y detener el flujo migratorio por en la entidad.

La coordinadora Territorial para la Construcción de la Paz en Oaxaca, Karina Barón Ortiz, precisó que 450 elementos de la Guardia Nacional serán enviados a cada región de la entidad que se distribuirán a los municipios con el mayor índice de violencia.

En la región del Istmo, serán enviados a Juchitán de Zaragoza, Santo Domingo Tehuantepec y Ciudad Ixtepec; en la región de la Cañada se distribuirán en Huautla de Jiménez y Teotitlán de Flores Magón; en la Sierra Norte se establecerán en Ixtlán de Juárez, en la Cuenca del Papaloapan permanecerán en San Juan Bautista Tuxtepec y Loma Bonita; en la Costa en Puerto Escondido y Pinotepa Nacional: en la Sierra Sur en Miahuatlán de Porfirio Díaz, así como en la capital y Tlacolula de Matamoros, en Valles Centrales.

El enlace federal en materia de seguridad, Karina Barón, desmintió al gobernador al manifestar que el objetivo de la presencia de la Guardia Nacional al servicio de la sociedad es “restablecer el orden y la paz social”.

Mientras en algunas regiones siguen las ejecuciones como las que ocurrió en la región Mixteca, particularmente en Putla de Guerrero, donde fueron ejecutados Marcelina, de 52 años de edad, y su hijo Kevin de Jesús, de 10 años de edad.

Los cuerpos fueron encontrados el pasado viernes 28 de junio en la jurisdicción de la comunidad de San Juan Lagunas, a la altura de la desviación de la gasera Flama Azul, precisamente en el kilómetro 1+500, en Putla de Guerrero.

Ambos, eran originarios de una cuadrilla llamada Mirador del Carmen, perteneciente a la agencia de San Juan Lagunas, del municipio de Putla.

El mismo 28 de junio, fue ejecutada una persona discapacitada que iba en una silla de ruedas. Los hechos ocurrieron en el fraccionamiento La Noria de Tehuantepec cuando dos individuos accionaron sus armas cuando viajaban en una motocicleta.

Antes, en el tramo carretero San Juan Bautista Tuxtepec-Loma Bonita, aparecieron los restos de una persona que fue desmembrada. Los restos fueron identificados Rafael P. y a a un lado tenía un mensaje presuntamente de un grupo del crimen organizado.

El mismo viernes se reportó que en un camino de terracería que comunica a las localidades de Zimatlán con Santa María Xadani, en el municipio de San Miguel del Puerto, fueron localizados dos cuerpos en el interior de una camioneta calcinada marca Ford, con placas de circulación YV-84 92 de Estado de México.

Además, en la colonia Juquilita en Salina Cruz fueron ejecutados Ángel Manuel M.M., de 39 años de edad, y Sodel J.M., de 51 años de edad, quien era taxista.

Otro caso ocurrió en la colonia Cuauhtémoc de Salina Cruz donde fue ejecutado el abogado Jesús Manuel Chiñas Carlock, de 42 años de edad; el cuerpo fue hallado cerca de las siete de la mañana del viernes y se desconoce el móvil del asesinato.

El otro caso fue del joven, Noé de Jesús L.M., de 21 años de edad, originario de Salina Cruz, quien fue asesinado al salir de un antro de vicio ubicado en el parque central de Santa Cruz Huatulco.