Casi siempre me he preocupado y solidarizado por los compañeros periodistas que de alguna manera han sufrido ataques físicos o verbales, principalmente de la entidad oaxaqueña.

Cada que hay una amenaza o alguna falsedad a algún periodista, provoca entre el grupo una vigorosa corriente de solidaridad y de enojo. Aunque claro, ha habido ocasiones en que algunos orejas o seudoperiodistas, han tratado de hacerse pasar por auténticos trabajadores de la pluma para recibir el respaldo de éstos cuando han sido agredidos. En esos casos, se ha podido salvar esa distancia entre los que son y aparentan ser diligentes en los medios de la noticia.

En otras ocasiones, los hechos de agresión a periodistas han pasado desapercibidos en medio de un mar de información; entonces, uno se siente con una gran deuda hacia los compañeros al no enterarse para responder y apoyar de inmediato al colega.

Ayer en la mañana, en una conferencia desayuno de prensa que les compartió el presidente municipal de Santiago Huajolotitlán, José Luis Ramírez Alverdín, aseguró a varios colegas de Huajuapan, cito textual “Hago responsable al amigo Horacio Corro. Él ha sacado muchos comunicados y amenazas”.

Qué fácil para el señor Alverdín ―el llorón, porque en plena conferencia de prensa se puso a llorar, no estoy inventando―, decir que yo lo amenacé de muerte.

Qué fácil es convertir a cualquiera, en este caso a mí, en un sicario de la información. Sólo le faltó decir que “por si hace falta”. ¡Vaya presidente que se avienta el pueblo de Huajolotitlán!

Algo muy importante, Alverdín: creo que no le mediste el agua los camotes.  Quien afirma está obligado a probar. Si no pruebas tus dichos estas incurriendo en un grave delito.

Aparte de que tus palabras son falsas, me estás dañando moralmente; además, estás afectando mi imagen pública. El faltar a la verdad como parece que es tu costumbre, estás causando una lesión grave a mi reputación periodística de 38 años.

Exijo que te retractes, porque sé que no tienes ninguna prueba al respecto, y te exijo una disculpa pública, porque además, estas violentando el derecho a la información.

Mis comentarios siempre han sido a título personal y en favor de la ciudadanía. Pero, ¿sabes que tus acusaciones no me sorprenden? Yo sí tengo la seguridad de que lo hiciste porque te dijeron, y porque no tienes criterio propio, además, porque no has leído más allá de tu nombre en las marquesinas para tu campaña política, y por lo mismo, has caído en la virulencia y en el miedo que te caracteriza. Eres un presidente indigno que no merece el pueblo de Huajolotitlán.

¿Sabes qué? Has atacado el ejercicio legítimo de una de las libertades básicas en la democracia; la crítica.

No he dicho nada que no haya sido documentado. Los datos los he sacado de los mismos documentos que ha emitido el gobierno del estado. Sin embargo, en tu conferencia desayuno, no desmentiste ninguno de mis dichos.

Todo lo que he comentado es parte de un expediente que he ido almacenando y que está respaldado por el mismo gobierno del Estado.

Para tu información y para tus asesores, que por cierto tienes 6, les quiero decir que el periodismo de opinión, como el de la columna política, tiene el derecho de presumir, suponer y hasta especular a partir de hechos y evidencias.

Pero una vez más te repito, presidente: demuéstrame que te he amenazado de muerte porque yo no juego. Tú fuiste a levantar un acta con fines mediáticos, lo sé, pero si no te desdices, atente a las consecuencias de todas las instancias que acudiré.

Quiero agradecer a todos los colegas periodistas, así como a lectores u oidores de mis comentarios, por su solidaridad.

Twitter: @horaciocorro

Facebook: Horacio Corro

horaciocorro@yahoo.com.mx