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“Ellas no murieron, a ellas las mataron”
Por Alianza de Medios
03 de noviembre, 2020
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A raíz de la creciente violencia hacia las mujeres, colectivas feministas colocaron altares en memoria de las víctimas de femicidio como protesta. Para las jóvenes mexicanas el tradicional Día de muertos se ha vuelto una fecha más para exigir justicia

Texto: María Ruiz

Fotos: María Ruiz y cortesía de colectivas

Pétalos de cempasúchil que rodean cruces rosas rotuladas con la palabra “justicia”; adornos púrpura, verdes, naranjas; velas, papel picado; retratos de las mujeres que fueron asesinadas; mujeres con capuchas negras que cantan Canción sin miedo de Vivir Quintana. Así luce una ofrenda feminista del Día de muertos en México. En un país donde diez mujeres son asesinadas al día, colectivas feministas colocaron altares en diversos espacios públicos del Estado y Ciudad de México desde el 30 de octubre y hasta el 2 de noviembre.

Tlalnepantla, Estado de México

“La mayoría de las personas ven el día de muertos como una festividad. Para nosotras, como mujeres que luchamos diariamente contra la violencia feminicida, pasa de ser una festividad a ser otro día más donde pedimos justicia por todas nuestras hermanas que nos arrebatan diariamente. Es un dolor enorme enfrentarnos a la realidad de este país, que es igual de asesino que colorido, y hay que hacerlo visible”, señalaron de manera conjunta las integrantes de la colectiva Resistencia Feminista Atizapan.

Ellas se organizaron para colocar una ofrenda en el Palacio Municipal de Tlalnepantla el sábado 31 de octubre.

“Para hacer notar que no estamos todas y que esas mujeres que se llevaron no estaban solas. Para visibilizar la violencia machista que azota el Estado de México, uno de los más violentos y peligrosos para las mujeres y hombres en el país.

Para que sepan que también aquí estamos presente, para visibilizar a todas las mujeres que a meses, años, aún no tienen justicia por parte del Estado negligente, y para poco a poco descentralizar la lucha” agregan.

Sus principales exigencias son que terminen los feminicidios, la violencia y el acoso y que las familias de las víctimas encuentren justicia, que los servidores públicos trabajen.

Algunas sienten las pérdidas como propias: “En el Estado de México todas las mujeres hemos vivido desde acoso hasta violaciones”. La colectiva agrega que es crudo decirlo, pero se trata de una realidad.

Cuentan que nunca habían visto una demostración de organización feminista como con la ofrenda que pusieron en Tlalnepantla:

“Nos llevamos muchas emociones inexplicables ya que jamás pensamos en que se nos brindaría tanto apoyo para que la ofrenda se hiciera posible, nos llevamos el cariño y la felicidad de saber que no somos una, ni somos 10, somos muchísimas las mujeres que estamos alzando la voz en la periferia. Despertó muchos sentimientos: desde felicidad hasta conmoción, el hecho de vernos unidas solo reafirma que juntas somos más fuertes y estamos en resistencia”, explican.

Ese día fueron acosadas por un hombre que les tomó fotografías con su celular: “El día de la ofrenda incluso se nos puso un macho de frente a tomarnos fotos e intimidarnos”. Esto, denuncian, es parte de la represión policial y la violencia machista en el Estado de México.

Un mensaje para las mamás y familias de las mujeres que ya no están:

“Nos gustaría decirles que estamos con ellas en su duelo ya que es algo muy difícil de enfrentar  , que nos unimos a su lucha  por ellas y que jamás descansaremos hasta que no se les haga justicia. 

Que los sentimos, que no tienen que ser de nuestra familia para que nos duelan, que si pudiéramos regresarles a sus hijas, madres, hermanas, novias, lo haríamos y que estamos aquí, para que se haga justicia, que vamos a luchar y vamos hacer lo necesario para que esto acabe y para que si nos toca ser la siguiente seamos la última. Que aunque ni mil rosas sanarán el dolor y el vacío, no vamos a dejar de pedir justicia por todas ellas, que no están solas y solos y en este día de recuerdo compartimos sus dolores”.

Chimalhuacan, Estado de México

Lidia Florencio, madre de Diana Velazquez Florencio, convocó a una caminata rumbo al Centro de Justicia Chimalhuacán de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México para exigir acciones legales que den con el feminicida de su hija. Para la señora Florencio el día de muertos es una fecha dolorosa en la que solo puede pensar en que Diana ya no está. Desde 2017, año en el que asesinaron a Dianita, como le dice de cariño cada que habla de ella, no ha podido celebrar Día de Muertos sin ponerse triste. Apenas este año puso papel picado en el altar que acostumbra tener para Diana en el comedor de su casa. 

Cuenta que a Diana le gustaban las enchiladas verdes y el pozole pero esta vez solo le puso pan. El pan también le gustaba, lo desayunaba por las mañanas con café.

“Sé que esto no lo debería hacer, pero es aceptar que está muerta y para mí Diana no está muerta. Diana está aquí. No me gusta, no me gusta ponerle esas cosas porque siento muy feo. Ahora Laura (hermana de Diana) decía ‘vamos a ponerle papel picado’, fue su iniciativa, de Laura, porque es demasiado doloroso poner algo. No me resigno a que no está”, comparte la señora Florencio.

La señora Lidia no deja de pensar en cómo hacer que las autoridades actúen, sabiendo que nunca les importó el feminicidio de Diana. Por ello no deja de protestar, sin importar la fecha, sea 8 de marzo o Día de Muertos.

Durante su caminata la acompañaron las integrantes de la colectiva Rudas Chimalhuacán, quienes colocaron una ofrenda al inicio y otra al final de la caminata frente a la Procuraduría de Chimalhuacán. 

Leer nota completa: https://piedepagina.mx/ellas-no-murieron-a-ellas-las-mataron/

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