Y fue el campeón del cinismo al asegurar que nada de lo que proponía perjudicaba a la libre circulación.
¿Cómo ignora la unión social ya lograda —aunque aún sea muy incompleta— labrada en decenios de reglamentos y sentencias, la presunta adalid de una completa unión política federal?
Sostuvo la canciller Merkel que como hay mercado único pero no unión social, pues vale discriminar a los hijos de los inmigrantes.
El esbozo de la unión social es tan antiguo como el del mercado común: data de 1957.
Bueno, él solo balbuceó cuatro frases, que estaba en funciones, que ojalá la limitación a la libre circulación de los trabajadores fuese solo temporal, que prefería no cambiar los Tratados.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/20/actualidad/1455997353_917552.html
