Ya no se puede volar con el que estaba llamado a ser el móvil estrella de la firma coreana en 2017.
Se estima que el fiasco del Note 7 ya le ha costado a Samsung más de 5.300 millones de dólares.
Las aerolíneas le han dado la puntilla al Samsung Galaxy Note 7.
La FAA, siglas de la Administración de Aviación Federal, ha prohibido que se vuele con este modelo concreto.
En total, las autoridades de Estados Unidos han contabilizado 96 casos de baterías que se han calentado tanto que echaban humo.
Fuente: http://elpais.com/tecnologia/2016/10/16/actualidad/1476576930_269452.html
