Texto: José Perales/El Horizonte. Nota completa
Expertos proyectaron que la medida que se aplicará a partir del 1 de enero de 2020, que hará que las compras que se realicen con tarjeta de débito o crédito generarán una factura en automático que le llegará al Servicio de Administración Tributaria (SAT), provocará que las personas opten por el uso de efectivo y/o cancelen sus plásticos.
Con esto, si la autoridad detecta que un contribuyente está gastando más de lo que reporta de ingresos, podría requerirlo por «discrepancia fiscal«.
Al respecto, el SAT argumentó que las facturas instantáneas tienen la finalidad de evitar pedir un ticket para generar más tarde el comprobante fiscal, aunque especialistas señalan que en el trasfondo tendrá un fin recaudatorio.
