Pedro Matías
OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca advirtió de un resurgimiento de la violencia en la región de la Sierra Sur luego que se reiniciaron las hostilidades entre las comunidades de Santiago Textitlán y Santiago Xochiltepec.
Cabe mencionar que el 31 de mayo de 2002, se registró la masacre de 26 personas originarias de Santiago Xochiltepec, en el paraje conocido como Agua Fría, donde fueron emboscadas mientras regresaban de sus trabajos en el aserradero de San Pedro El Alto.
Posteriormente, en diciembre de 2020, se registró el desplazamiento forzado de pobladores de Río Santiago, agencia de Santiago Textitlán, lo que derivó en la salida masiva de familias de esta localidad hacia la cabecera municipal, conflicto que hasta el momento no se ha resuelto, aún cuando se han realizado diversas mesas de diálogo y negociación con cada una de las partes del conflicto (Río Santiago y Santiago Xochiltepec), y de manera conjunta.
Recientemente, el pasado 6 y 7 de octubre se registraron disparos y el asesinato Ernesto C.G., por lo cual, la defensoría dictó medidas cautelares al tiempo que urgió a las autoridades de los tres niveles de gobierno, atender de forma integral, el conflicto entre Textitlán y Xochiltepec donde existen condiciones de riesgo.
A través del expediente DDHPO/CA/508/20/2020, se requirió a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y en colaboración a la Guardia Nacional, que efectúen acciones para garantizar la seguridad en la zona, así como en los caminos que comunican a estos pueblos con la cabecera distrital de Sola de Vega.
De la misma forma, la Defensoría solicitó a los institutos Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) y de Estudios de Bachillerato de Oaxaca (IEBO), retomar los servicios educativos en el nivel básico y medio básico, respectivamente, ya que ante la salida de la plantilla de profesores, se vulneran los derechos de niñas, niños y adolescentes a la educación.
También, requirió a los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) y al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS-Bienestar), restablecer la atención médica para la sociedad en general que habita no solo estas localidades, sino en toda esa región de la Sierra Sur.
La Defensoría sostuvo que la complejidad del conflicto entre Textitlán y Xochiltepec implica un abordaje regional, integral y comunitario, no solo de seguridad, que atienda las distintas problemáticas presentes en la zona, pues el mismo se circunscribe en una serie de pugnas añejas entre diversas comunidades de esa zona.
Por ello, para el organismo autónomo es importante que las autoridades responsables generen un plan de intervención que ayude a reconstruir el tejido social en toda esta región del estado, pues de manera histórica se han presentado desacuerdos de tipo agrario, forestal e incluso minero, que sumados a las deudas históricas en materia social, de desarrollo y de justicia, generan procesos de violencia e inestabilidad social en este lugar.
Finalmente llamó nuevamente al diálogo como eje articulador para dirimir cualquier diferencia, debido a que son las niñas, niños y adolescentes, el sector mayormente afectado ante el desplazamiento forzado, orfandad, violencia, falta de educación y salud.
Es indispensable, afirmó la Defensoría, que se inicien procesos integrales de paz en la zona, que atiendan de fondo no sólo los conflictos agrarios, sino de olvido y marginación que persisten en estas localidades, puesto que solo así, se podrá reconstruir el tejido comunitario y se iniciará el proceso de justicia histórica pendiente desde hace décadas.
