La denuncia pública del Colectivo Subterráneos exhibe la campaña de hostigamiento y represión ejecutada por el ayuntamiento de Ray Chagoya y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), mediante el blanqueamiento sistemático de murales con conciencia de clase en el Centro Histórico.
La denuncia pública del Colectivo Subterráneos exhibe la campaña de hostigamiento y represión ejecutada por el ayuntamiento de Ray Chagoya y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), mediante el blanqueamiento sistemático de murales con conciencia de clase en el Centro Histórico.
Chagoya e INAH imponen censura gráfica en Oaxaca: borran arte social para maquillar la Guelaguetza
Esta «limpieza visual» no responde a criterios de conservación patrimonial, sino a una estrategia política del Estado para ocultar al turismo las demandas del pueblo.
El Factor Fáctico de la Censura
A pesar de la persecución del gobierno de la capital de Oaxaca —encabezado por Ray Chagoya— a propósito de la Guelaguetza, integrantes del colectivo Subterráneos resisten y continúan con su gráfica social. Esta campaña institucional de higienización urbana y borrado ideológico intenta eliminar el arte urbano de las paredes de los edificios del centro histórico para mostrar al turismo gentrificado un rostro falsamente en paz.
Sin embargo, mientras el gobierno municipal blanquea y borra, los integrantes del Colectivo Subterráneos toman su brocha y su rodillo, demostrando que la libertad de expresión gráfica en Oaxaca sigue viva. Esta acción no responde a criterios técnicos de conservación patrimonial, sino a una táctica política y represiva para asfixiar las consignas de los trabajadores y movimientos populares.
Las paredes que incomodan al Ayuntamiento
Integrantes del Colectivo Subterráneos agradecieron el apoyo de artistas, diseñadores, organizaciones sociales y de la sociedad civil, solicitando un alto inmediato a la represión institucional. «Ellos borran, nosotros pintamos», recalcaron, al señalar que son un espacio donde artistas plásticos trabajan desde una perspectiva inquebrantable de lucha y conciencia de clase.
«Desde que nacimos, nuestro trabajo se caracteriza por un fuerte contenido social. No somos un espacio que observa el arte sólo como estética contemplativa; la entendemos como una herramienta para lograr una transformación radical de nuestra sociedad, y debe estar siempre al acceso del pueblo», indicaron.
La herencia gráfica de la APPO
Reivindicando la calle como la única galería legítima frente a la privatización impuesta por las élites locales, el colectivo detalló que es falso que el arte deba estar recluido en galerías de «renombre» para privilegiados. «Siempre hemos sido solidarios con los movimientos populares. En la reciente jornada de lucha magisterial, las calles vieron expresada nuestra obra acompañando a los trabajadores de la educación en su demanda por una pensión digna», subrayaron.
Afirmaron que no es casualidad que el municipio de Oaxaca de Juárez, en siniestra colaboración con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), arreciaran esta campaña de linchamiento.
«Desde Oaxaca, el Corazón de la Resistencia, asumimos la experiencia que nos dejó la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) como germen de nuestro nacimiento y decimos fuerte y claro: No nos amedrentan, no claudicamos y no dejaremos de trabajar para que el arte esté al servicio del pueblo», concluyeron.
Inicia la campaña de «limpieza visual» a propósito de las festividades de la Guelaguetza en la capital de Oaxaca.
Cuadrillas del Ayuntamiento y del INAH comienzan el blanqueamiento sistemático de murales con iconografía política y consignas sociales.
El Colectivo Subterráneos denuncia la persecución oficial, asumiendo su herencia gráfica de la histórica APPO y continuando su trabajo en las calles.
¿Embellecimiento o represión?
¿Qué opinas de que los recursos públicos y los impuestos de la ciudadanía oaxaqueña se destinen al pago de cuadrillas municipales dedicadas exclusivamente a borrar arte urbano con exigencias sociales en lugar de atender la crisis de servicios básicos de la ciudad?
¿Cómo distinguir entre conservación del patrimonio y censura institucional?
Cuando las autoridades y los medios oficialistas justifican el borrado de murales bajo el argumento de «proteger la arquitectura del Centro Histórico», a menudo están ejerciendo un sesgo discriminatorio con fines políticos.
Como lector crítico, debes preguntarte: ¿Aplica el ayuntamiento el mismo rigor jurídico y la misma velocidad contra los espectaculares de marcas comerciales, las terrazas privadas ilegales o los letreros turísticos estridentes? Si la ley de conservación solo se usa de forma exprés para eliminar consignas sindicales o murales populares, estás ante un acto flagrante de censura institucional disfrazado de regulación urbana.
Rendición de cuentas al INAH y a Chagoya
Exigimos públicamente al presidente municipal, Ray Chagoya, y a la delegación estatal del INAH: ¿Bajo qué criterios técnicos y normativos se seleccionan qué paredes blanquear y con qué presupuesto exacto se está operando esta campaña de remoción exclusiva de gráfica política en el marco de la Guelaguetza?
