El surcoreano Chung Mong-joo, candidato a presidir la FIFA (Platini también quería presentar su candidatura), queda suspendido por seis años.
La inhabilitación implica en primera instancia el final del trayecto político para Blatter y Platini.
Con más parsimonia de la deseable, la FIFA anuncia algunas decisiones encaminadas a mejorar la imagen del fútbol mundial.
Ni la FIFA ni la UEFA pueden permitirse el lujo de contar con un presidente señalado por cobros que no tienen explicación.
La causa está en los 1,8 millones de euros que habría recibido en 2011 de la FIFA el directivo francés, con la anuencia de Blatter, por supuestos trabajos sin especificar.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/08/opinion/1444327372_704561.html
