“Estad atentos, el simsar [intermediario entre migrantes y traficantes] lleva una gorra blanca y negra”, dice Um Alí tras colgar.
“Quiero ver al traficante”, exige nerviosa Um Alí.
Los gritos de Um Alí se acompañan de un par de manotazos nerviosos.
Um Alí saca una bolsa de entre sus pechos y cuenta el dinero.
Hamzi logra llamar a su madre por primera vez y Um Alí la reconforta asegurándole que cuida de él.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/07/actualidad/1444230181_348679.html
