Es algo muy útil cuando pensamos en los efectos que la austeridad tiene en la vida de las personas.
Otro puede estar en paro, tener malas perspectivas laborales, y decir que su vida va fatal, pero informar de que ayer se lo pasó genial con sus amigos.
Son estas medidas para valorar la vida las que revelan el dolor que provoca la austeridad.
Alguien puede decir que su vida va muy bien, pero que ayer estaba triste: tal vez ha conseguido un ascenso, pero está llorando la pérdida de un ser querido.
De modo que cuando la gente pierde su trabajo no solo pierde dinero, sino otra dimensión de su vida que es valiosa.
Fuente: http://elpais.com/economia/2015/10/12/actualidad/1444648432_529363.html
