La vida de Carlos Fuentes se volvió la de un protagonista de la literatura hispanoamericana prácticamente desde que publicó su primer libroVamos por partes: la vida de Fuentes se volvió la de un protagonista de la literatura hispanoamericana prácticamente desde que publicó su primer libro.
De vuelta a su flat en Barkston Gardens, Fuentes recibía el atardecer leyendo o corrigiendo pruebas finas si acaso venía un libro camino de la imprenta y luego, la ópera, el cine o el teatro.
A menudo, visitaba un cementerio de perfectas cuadrículas y discretas lápidas, donde a la mitad del silencio se detenía y señalaba: “¿Ya te diste cuenta?
Le gustaba caminar por laberintos personales de paso rápido y había que fingir la falta de aliento y apelar a olvidadas gimnasias para intentar seguirle los pasos.
Algo tiene México que de lejos, se acerca.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/13/actualidad/1444766254_552100.html
