La cumbre escarlata Dirección: Guillermo del Toro.
La cumbre escarlata describe, de hecho, el pulso entre un pasado protector (el entorno afectivo de la heroína) y el pasado corrompido de esos endogámicos fines de raza encarnados en los personajes de Tom Hiddleston y Jessica Chastain.
Al mismo tiempo melodrama gótico y desaforada casa encantada en movimiento, La cumbre escarlata aborda temas de peso –la relación perversa entre la vieja Europa y el Nuevo Mundo, la claustrofobia de la mujer bajo los códigos sociales- pero, ante todo, se despliega como gozosa orgía formal.
Eran películas donde, tal y como señaló un crítico en su momento, las cortinas de terciopelo sangraban en un rojo imposible.
Si la arcilla hemoglobínica tiene una función tan metafórica como la de la propia ruina decadente de La caída de la Casa Usher, la heroína de este relato también tiene claro que, en el relato gótico, el fantasma es antes metáfora que presencia.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2015/10/15/actualidad/1444913965_215614.html
