Las ondas gravitacionales eran una de las consecuencias lógicas de la Teoría de la Relatividad General.
Einstein tituló su trabajo con un sugerente ¿Existen las ondas gravitacionales?
Leopold Infield, asistente de Einstein, trabó amistad con el autor de la revisión, el cosmólogo Howard Percy Robertson, que le mostró su visión sobre el trabajo de su jefe respecto a las ondas gravitacionales.
John Tate, editor de la revista, envió el artículo sobre las ondas gravitacionales a un revisor que encontró errores en los cálculos de Einstein y Rosen, y escribió un documento de diez páginas en el que señalaba los errores del genio y su socio.
y lo envió a la revista Physical Review, una publicación en la que ya habían aparecido varios artículos suyos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/11/ciencia/1455219778_040681.html
