En Carolina del Sur, donde los demócratas celebran primarias el día 27, la diferencia es similar: 62% para Clinton y 32,5% para Sanders.
Sanders necesita mantener sus resultados lo más igualados posible para mantenerse en la carrera demócrata, que puede alargarse hasta junio.
Clinton deberá lograr que las próximas votaciones reflejen el sólido respaldo que le dan hoy los sondeos electorales.
Cuando Sanders fue preguntado si es legítimo hablar de desigualdad en términos raciales, el senador respondió drásticamente que “sí”.
La apuesta presidencial de Hillary Clinton y Bernie Sanders se consolida como una pugna por encontrar al candidato más cercano a los problemas que afectan a los estadounidenses.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/12/estados_unidos/1455250487_832182.html
