Este editor tenía 25 años menos cuando el escritor que tiene enfrente le llevó un mamotreto con sus confesiones.
Aquel primer volumen, El gato encerrado, se refería a las peripecias personales de Trapiello en 1987, y se publicó en 1990.
Desde entonces, no solo son editor y autor, sino también son amigos.
¿Usted, Borrás, como editor, no cree que se venderían mejor si hubiera un índice de nombres propios?
Era un lector muy asiduo de los diarios de Stendhal, y en ellos encontraba el escollo de los nombres propios.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/02/12/actualidad/1455306816_960472.html
