En estas condiciones, parece imposible que cualquier otro partido facilite la reelección de Rajoy como presidente del Gobierno.
No es el único grupo afectado por la corrupción, pero sí uno de los que menos ha hecho por regenerarse.
Es abusivo que las autoridades o dirigentes afectados por investigaciones sobre corrupción traten de sostenerse contra viento y marea.
La macroinvestigación de la trama Gürtel ya había dejado claro que nada ni nadie frenó la corrupción o el uso fraudulento de dinero público.
Los nuevos políticos han impuesto o asumido la agenda de la regeneración y resulta suicida que los sospechosos de corrupción se refugien en los recovecos legales para sostenerse en la política.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/14/opinion/1455474174_246904.html
