Nadie podría poner objeciones a la primera cosecha de discos-del-año: Volare, Mack the Knife, Moon river, The Girl from Ipanema.
Una organización que, legítimamente, defendía los intereses de las grandes discográficas y sus industrias auxiliares.
El rock contracultural no conmovió a los académicos: nunca ganaron los Doors, Grateful Dead, Jefferson Airplane o Janis Joplin.
No se me ocurre nadie equivalente capaz de anticiparse a las decisiones de la NARAS.
Algo cierto pero recuerden aquello de pedir peras al olmo…Los Grammy son una ocurrencia publicitaria de la NARAS, siglas en inglés de la Academia de Ciencias y Artes de la Grabación.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/02/14/actualidad/1455481918_585783.html
