Ninguno de los antecesores de Joan Pera intentó desprenderse de aquello que los hacía reconocibles y queridos ante los espectadores.
Un comediante de casta, como Joan Capri, Louis de Funès, Rafael Álvarez “El Brujo” o Joan Pera.
Su Harpagon es un Joan Pera con el freno puesto pero no bloqueado.
Como si sólo Harpagon tuviera derecho a lucirse en la preciosa soirée de los comediantes.
La influencia italiana en la obra de Molière está acreditada y sobre ella Josep Maria Mestres ha construido su versión de L’avare.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/02/24/catalunya/1456347105_889932.html
