De ahí la idea de llevar esta capacidad a los humanos en períodos de peligro.
Veamos, si fuera posible, qué podría hacer la hibernación por los humanos.
La hibernación inducida reduciría la producción de radicales libres, culpables del envejecimientoHibernar no es, como pudiera parecer, una forma de cargar pilas, sino de emplear las reservas para protegerse.
“La hibernación no mejoraría la enfermedad, pero disminuiría el daño a las células sanas nivelando la sensibilidad a la radiación”, explica Dotti.
Y es que las células sanas, cuyo consumo de oxígeno es alto, son más susceptibles al daño por radiación que las células cancerosas, que tienen una dependencia de oxígeno menor.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/12/buenavida/1455276838_939901.html
