No estamos ante un plebiscito que legitime cualquier pacto, a partir del previsible fracaso de la primera votación de investidura.
La pregunta planteada era confusa al hablar de acuerdos con diferentes fuerzas, pero los que contestaron sabían que el PSOE solo había pactado con Ciudadanos.
En todo caso, la investidura se presenta tan complicada como antes de la consulta.
Partamos de la base de que esta consulta, como dijimos en su momento, no debería haberse celebrado jamás.
En su origen, fue más la consecuencia de un pulso interno en el partido que de una necesidad real.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/28/opinion/1456685349_174972.html
