La derrota del Madrid ante el Atlético tuvo un epílogo cochambroso con las declaraciones de Cristiano Ronaldo, que cargan de munición a sus detractores, que son muchos.
La buena noticia vino otra vez del baloncesto, con esa canasta sensacional de Llull que dio la victoria en Valencia.
Lo que es inevitable es que en la memoria colectiva quede que Cristiano dijo una fantasmada infumable.
Como de eso Florentino no pretende entender, lo llevan unos que saben y, claro, va bien.
Le pudre que cada vez que se pierde un partido se le mire como sospechoso por no haber marcado los goles necesarios.
Fuente: http://opinion.as.com/opinion/2016/02/28/portada/1456697840_010633.html
