Pero también la de un mexicano que conquista Hollywood en los tiempos (malos) de Donald Trump.
La primera entrega de este ciclo vital fue Birdman, y la más reciente, The Revenant.
El Oscar al mejor director ganado en ambas películas confirma que Iñárritu, en este atardecer, va camino de la leyenda.
En Birdman, esa sinceridad se plasmó en largos y arriesgados planos-secuencia, donde nada se podía ocultar; en The Revenant impera una narrativa de cristal.
A orillas del río Bow, en la gran planicie de Calgary (Canadá), durante la filmación de The Revenant, ambos formaban una pareja en constante ebullición.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/29/mexico/1456709020_293366.html
