En Grecia, los migrantes malviven en plazas, estaciones y otros lugares acondicionados improvisadamente ante la acumulación de personas.
Los migrantes rompieron una puerta metálica del paso fronterizo y se sentaron en las vías del tren en señal de protesta.
De ellas, unas 8.000 se concentran en Idomeni, una pequeña localidad en la frontera entre Grecia y Macedonia.
La primera, habilitar una partida dentro del programa de asistencia humanitaria que Bruselas destina a países extracomunitarios.
Un testigo citado por esta agencia aseguró que se habían lanzado varias cargas sobre una multitud que trataba de cruzar la frontera de Grecia con Macedonia.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/29/actualidad/1456767193_311400.html
