Augusto fue contratado por el Atlético en el mercado invernal para suplir la baja por lesión de Tiago.
Sin embargo, desde que empezó el trabajo de recuperación Augusto le transmitía al cuerpo técnico y al club que llegaría al partido de Eindhoven.
En Eindhoven, la prudencia pareció imponerse y Simeone finalmente no alineó a Augusto en el Philips Stadion.
Los propios recuperadores del Atlético también apreciaron desde que empezaron a tratarle que el convencimiento del jugador en su acelerada recuperación tenía fundamento.
El central uruguayo era de los que pensaba en ese Augusto con más perfil de armador que de destructor de juego.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/02/29/actualidad/1456776510_225848.html
