En Blade Runner, aquel icono del cine antiguo, un artesano del barrio chino de Los Ángeles cultivaba ojos humanos en sus matraces para colocarlos a buen precio en el mercado negro del futuro.
Se basan en células madre iPS, generadas retrasando el reloj de células adultas del propio paciente.
La gran promesa de la medicina regenerativa, abierta a finales del siglo pasado con el descubrimiento de las células madre humanas, está por fin aterrizando en el planeta Tierra.
La vanguardia de la biología molecular, de hecho, ya no suele hablar de células madre, sino de la mucho más rompedora tecnología de edición genómica llamada CRISPR.
Y ahora, entra en el barrio chino de Los Angeles.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/10/ciencia/1457632039_805570.html
