Así, cada vez que recuperamos la memoria de un hecho, permitimos la incorporación de nueva información.
Y cuando la almacenamos como una “nueva memoria”, contiene información adicional al evento original.
Cada recuerdo se reconstruye de nuevo cada vez que se lo evoca.
Y el día anterior o el siguiente, ¿también lo recordamos así?
Por eso al evocar una memoria la estamos recreando y así tenemos menor precisión del recuerdo original.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/22/ciencia/1456157540_110635.html
