Un clima de unión es importante no solo para cerrar las fracturas del pasado, sino para prepararse ante zarpazos futuros.
La mejor noticia de los 12 años transcurridos desde los atentados del 11-M es el final simbólico de las divisiones entre españoles sobre la mayor agresión terrorista sufrida por este país.
Es preciso proteger la lucha antiterrorista de los vaivenes políticos y enfrentarse a hechos difíciles, como la presencia creciente de españoles entre los detenidos por actividades relacionadas con el yihadismo.
Hay que felicitarse de que esa unidad simbólica haya sido compartida por la política.
Desde luego no es fácil, vista la división que reina en las filas de la política.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/11/opinion/1457725155_091168.html
