Tiene más razón el Congreso al defender la plenitud de sus funciones, que el Gobierno al exagerar el minimalismo de las suyas.
La Ley del Gobierno somete al control de las Cortes “todos los actos y omisiones” del Ejecutivo.
Sin embargo, el equipo dirigido por Rajoy ha hecho como que estaba eximido de todo control por estar en funciones.
Falta por ver si el Gobierno seguirá negándose a toda otra forma de control, y si los diputados ajenos al PP sostendrán el pulso formalizando un recurso ante el Tribunal Constitucional.
Durante las legislaturas anteriores, las sesiones ordinarias de control al Gobierno tuvieron un seguimiento muy desigual por parte de una opinión pública harta de discusiones sobradas de desprecios, cuando no de insultos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/29/opinion/1459276828_362314.html
