A la espera de que acaben las obras, el Ayuntamiento exhibió ayer un primer tramo de esa Baluard ya rehabilitado.
El proyecto urbanístico se paralizó y se modificó para proteger los restos arqueológicos.
La tierra ganó territorio al mar y en esa zona se construyó el Baluard de Migdia y la fortificación marítima entre los siglos XVI y XIX.
Los trabajos arqueológicos dieron con los restos de un navío medieval.
Justo al lado de ese solar, los trabajos prosiguen y supondrán una inversión adicional de cerca de 650.000 euros.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/03/29/catalunya/1459265704_798058.html
