Ahora el pequeño Hope —abandonado por su familia y acusado de ser un brujo— tiene un nueva vida.
Se recupera paso a paso y es atendido para que su salud mejore.
Todo gracias a una trabajadora social danesa que lo encontró en Uyo, al sudeste de Nigeria.
Ikpe-Itauma no cree en brujería e intenta crear conciencia en las comunidades sumidas en la histeria.
Un niño de 5 años llamado Godswill fue acusado de brujería y rechazado, golpeado y expulsado por su propia familia y comunidad.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2016/03/29/la-increible-transformacion-del-bebe-brujo-de-nigeria/
