Hay quienes piensan que al nombrar a Lula, Dilma se suicidó: metió al problema en la Casa de Gobierno.
Amanecer en Brasil es participar ao vivo de un capítulo de suspenso en Netflix: todo puede pasar.
Puede también asumir un ex presidente como ministro, ser desplazado por una presentación judicial y por otra regresar al cargo.
Puede ir preso un ex diputado o el ex presidente de un partido político o el dueño de un emporio de la construcción.
Lava-Jato es el nombre de una bomba que ya mostró que tiene una esquirla para cada uno.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/30/america/1459368193_184733.html
