Hilton acababa de dejar su partido de 22 diputados, el Partido Republicano Brasileño (PRB), por una formación de solo cinco escaños.
Quienes apoyan la caída de Rousseff, que enfrenta un proceso de destitución, también tienen abierta una campaña para seducir al Partido Progresista.
De los 51 políticos en activo investigados por participar en la trama de sobornos de Petrobras, 32 son del Partido Progresista (PP).
Paralelamente, el PP negocia a su vez con aliados de Michel Temer, el vicepresidente que heredaría la presidencia en caso de destitución.
El PP tiene 49 diputados en el Parlamento brasileño, la cuarta mayor cantidad de la Cámara, detrás del PMDB, del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) y del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/31/america/1459460316_125281.html
