La imagen de un presidente estadounidense mulato y su familia afroamericana seguramente provocará un sutil y duradero “efecto mariposa” en la isla.
En Cuba, Obama y su familia también parecían unos viajeros venidos del futuro por una razón más sencilla: el color de su piel.
A través de la televisión vimos al presidente estadounidense surcar en La Bestia —su coche superblindado— las calles vetustas de La Habana.
Ese detalle, el color de la piel de un mandatario, podría ayudar a cambiar el color del futuro en Cuba.
Obama, en la Cuba de los Castro, parecía un viajero venido del futuro.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/29/opinion/1459261645_243302.html
