En otras palabras, la lección de los años de Obama es que el éxito no tiene que ser completo para ser muy real.
A finales de 2015, Obama seguía en un nivel bajo, y lo suspendían bastantes más estadounidenses que los que lo aprobaban.
Sé que, en ambos bandos, hay muchos a los que les cuesta asimilar la idea de que la labor de Obama haya sido un éxito.
Si los demócratas conservan la presidencia, a Obama se le acabará considerando un presidente de lo más transcendente, más que Reagan.
Pero las primarias no son lo único sobre lo que se hacen sondeos; aún sigue llegando información actualizada sobre la popularidad del presidente Obama.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/04/01/actualidad/1459525509_296062.html
