Puede que un día tengamos que agradecer a los británicos su contribución a politizar la Unión Europea.
Vuelve la política a la Unión Europea, aunque no sea gracias al dinamismo de sus instituciones sino inducida por la presión del populismo.
Se lo reconoceríamos más si se quedan que si se van, y valoraríamos más que se quedaran pudiendo haberse ido.
El método Monnet de la integración burocrática ha sido mecánico y furtivo, dominado por la necesidad.
Frente a estas formas de rendición ante una supuesta necesidad histórica, el único imperativo democráticamente aceptable es que Europa tiene que ser politizada.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/21/opinion/1458564035_402472.html
