Y la sociedad, de nuevo unida y pacificada, a través de esa catarsis colectiva, podría empezar a otear horizontes menos amenazadores.
Aristóteles, en su obra Poética, analiza la catarsis como una purificación conseguida a través del espectáculo teatral de una tragedia.
De ser así, estaríamos ante una catarsis colectiva.
Si a la sociedad se le diese hoy la posibilidad de ir a las urnas, podría tratarse de una de las elecciones más importantes de su democracia.
En psicoanálisis, la catarsis puede convertirse en una terapia que ayuda al paciente a entender y controlar mejor sus emociones.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/06/america/1459954510_917529.html
