Joaquín Guzmán Loera no ha temido jamás a los sicarios ni a las cárceles mexicanas.
Para evitar su extradición, el líder del cártel de Sinaloa ya ha presentado en menos de un año siete recursos de amparo.
Difícilmente lograrán Guzmán Loera y sus 13 abogados una dilación similar.
Sobre Guzmán Loera pesan ahora dos peticiones formales de Estados Unidos.
Pero sin la aquiescencia de El Chapo, su entrega a las autoridades estadounidenses puede convertirse en un proceso plagado de meandros.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/08/actualidad/1460077329_845694.html
