El balance global del daño que causa la ocultación fiscal, a través de las sociedades offshore o mediante la fuga hacia fiscalidades complacientes, es devastador.
El comisario Moscovici afirmó recientemente que Europa debe aprobar “una lista negra común de paraísos fiscales”; efectivamente, es un paso necesario que nadie explica por qué no se ha dado antes.
La difusión de la lista de sociedades opacas del despacho panameño Mossack-Fonseca ha causado una intensa conmoción en los Gobiernos mundiales.
Pero lo importante es que el Tesoro estadounidense ha endurecido la regulación sobre la fusión con empresas de otros países para acogerse a legislaciones fiscales más favorables.
Si la propuesta se aplica con rigor, estaríamos ante un primer paso importante para acabar con la distracción de algunas multinacionales.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/09/opinion/1460223916_685338.html
