Con el homenaje debido a los Real Madrid, Barça, Manchester, Juve, Milán, Bayern y demás, no existe depósito de entusiasmo como el que este club produce.
Así que el Atlético va al bombo, junto a Madrid, Manchester City y Bayern.
Ese caudal de entusiasmo es incontenible cuando hay una idea (el cholismo en esta época) que lo encauza.
Escribo desde el Calderón cuando hace diez minutos que ha acabado el partido y pienso que si el Atlético no existiera, habría que inventarlo.
Ha pasado porque ha puesto entusiasmo y unidad de propósito a favor de una idea, porque ha sabido jugar sus cartas, menores, con más habilidad.
Fuente: http://opinion.as.com/opinion/2016/04/13/portada/1460583647_031719.html
