Pasó un mal rato el Bayern en Lisboa, sufrió en una eliminatoria que parecía una asignatura maría, pero que acabó convirtiéndose en un complicado jeroglífico para el equipo de Guardiola.
El gol del Bayern llevó el desánimo a la grada lisboeta.
Quedó como paralizado el Bayern, que perdió incluso durante unos minutos el dictado de la pelota, irreconocible mientras se tanteaba la ropa tras el revolcón.
Si alguien hay indomable en el Bayern ese es Arturo Vidal, decisivo en la eliminatoria.
Ayer incluso igualó la eliminatoria con un tanto que exigió al máximo al Bayern, todo con las ausencias de sus tres mejores atacantes porque Jonás estaba sancionado y Gaitán y Mitroglou lesionados.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/04/13/champions/1460582743_578546.html
