Y atribuyéndose el liderazgo de un condotiero: futbolistas, dirigentes, utilleros e hinchas estamos «encolumnados», dijo Simeone a caballo de lo castrense y lo místico.
Simeone ha transformado el Atleti en una encarnación de sí mismo.
Alex Grimm / EFEEmpieza a sospecharse que Simeone no habla en sentido figurado cuando se refiere a dar la vida por los colores.
Y porque su excursión fallida al Chelsea demostró la importancia que reviste el papel motivador, demiúrgico, del brujo argentino.
Abusaba incluso de sus facultades de telepredicador evangélico, concluyendo que la vida es levantarse, insistir y competir.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/04/14/champions/1460620476_329771.html
