Ofreció una disculpa a la sociedad y dijo que el episodio de tortura ocurrido en Ajuchitlán del Progreso, Guerrero, en febrero de 2015, forma parte de sucesos repugnantes, aunque aislados, (que) dañan de manera muy importante nuestra imagen y el prestigio de las fuerzas armadas.
El general Salvador Cienfuegos Zepeda, secretario de la Defensa, repudió y condenó el hecho sin cortapisas, en forma inequívoca y pública.
En la sesión de tortura participaron al menos dos elementos castrenses y una agente de la Policía Federal.
Una de las interrogantes es quién grabó el video y para qué.
Todo indica que tuvo que ser otro servidor público, civil o militar.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/19/opinion/020a1mun
