Vivimos en una Torre de Babel, pero no separados por lenguas distintas, sino por sentimientos encontrados, puntos de vista insalvables, intereses espurios, fanatismo y sed de violencia.
Esa es, en síntesis, la famosa leyenda de la Torre de Babel, una historia capaz de demostrarnos la negatividad de la incomunicación.
Cuenta la Biblia que cuando todos los hombres hablaban una misma lengua sobre la tierra, decidieron edificar una torre cuya cúspide llegara hasta el cielo.
Dios (Jehová, Yahveh) bajó preocupado, y comprendió que nada impediría a aquellos hombres llevar adelante sus propósitos de llegar al cielo.
En otro sentido, si no estamos dispuestos a escuchar, también abrimos el paso a la senda de la incomunicación humana.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2016/04/26/la-otra-torre-de-babel/
