La identidad de Hugo Sánchez se forjó con los colores auriazules de los Pumas de la UNAM.
Pero el talante de Hugo Sánchez le impidió ampliar su palmarés en la institución tras las reñir con su compañeros, entre ellos Bernardo Fernández, a quien le pidió que levantara la mirada al momento de centrar el balón.
A pesar de jugar con el principal rival, los hinchas de Pumas omitieron esa temporada y, en 2004, Hugo supo pedir perdón.
En la temporada 1992-1993, Hugo regresó al fútbol mexicano.
Al siguiente año, ambos salieron del club: el brasileño a Vasco de Gama y Hugo al Rayo Vallecano.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/05/06/actualidad/1462570441_091594.html
