“Estamos trabajando para establecer una presencia en el sentido de seguridad más amplio, que actúe contra el terrorismo, que ayude a lidiar con la crisis migratoria.
La OTAN se lo pensó dos veces antes de implicarse en la crisis de los refugiados, pero la experiencia de la misión que se desarrolla en el mar Egeo desde febrero anima a sus dirigentes a proseguir.
Más allá de la crisis migratoria, la OTAN ofrece a Libia una misión de entrenamiento para sus fuerzas de seguridad, pero la falta de un Gobierno legítimo y consolidado que la solicite la hace, de momento, inviable.
Tanto Turquía como la UE citan la colaboración de la OTAN como una de las claves del freno en el tránsito de refugiados por el mar Egeo.
La OTAN rehusó en su momento colaborar con inteligencia, como le solicitó el servicio diplomático europeo, pero la situación ha cambiado, admiten fuentes aliadas.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/10/actualidad/1462906508_224074.html
