La Junta de Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid y el municipio llevan años de lucha para acabar con el vertedero.
El alcalde de Seseña va más allá y añade: «El impacto visual es terrible, pero sobre todo nos preocupa el riesgo de que se pueda producir un incendio.
Llegó un momento en que se acabó, y en 2005 se da la orden de que no entren más neumáticos», explica Guerrero.
Es un cementerio de ruedas que nació con licencia municipal en abril de 2003 para el reciclado de neumáticos.
«Se han dedicado a almacenar ruedas hasta unos límites inadmisibles y a cobrar por ello, sin condiciones de seguridad e incumpliendo sistemáticamente la declaración de impacto ambiental», critica Manuel Fuentes, alcalde de Seseña.
Fuente: http://elpais.com/diario/2010/12/27/madrid/1293452657_850215.html
