Los Gobiernos del mundo ya adoptaron ambas metas (salud para todos y educación de calidad para todos) como parte de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El mundo es inmensamente rico, y no le costaría crear un fondo mundial para salud y educación que asegure a todos los niños del planeta un comienzo óptimo de la vida.
La financiación mundial actual para educación es entre 10 y 15 mil millones de dólares al año, de modo que la brecha es otra vez alrededor de 25.000 millones, similar a la que hay en salud.
Y esa financiación global adicional también se podría canalizar eficazmente a través de un nuevo Fondo Mundial para la Educación.
En el reciente Foro Económico de Astana, el presidente de Kazajistán, Nursultán Nazarbáyev, pidió con razón que se graven de algún modo los depósitos offshore para financiar la educación y la salud en todo el mundo.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/06/03/planeta_futuro/1464955564_307737.html
