Dilma Rousseff y Marina Silva son dos mujeres símbolo de la política brasileña que hoy se ven arrastradas por el torbellino de las sospechas de corrupción.
Ambas políticas, Dilma y Marina, se enfrentaron dos veces en la disputa de la Presidencia.
Es probable que sean dos mujeres que nunca se enriquecieron ilegalmente.
Las dos mujeres símbolos, Dilma y Marina siempre han defendido que ellas son limpias, que nunca se enriquecieron personalmente, como los otros políticos: “Yo no tengo cuentas en Suiza”, proclama Dilma, mientras Marina ha sido el símbolo de la política que no admite compromisos y que siempre ha vivido con austeridad.
Es, pues, urgente que las dos mujeres de mayor peso en la política de este país demuestren que la presencia femenina añade un plus a la envejecida política masculina.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/14/america/1465935643_540627.html
